El Teatro Bolshoi es uno de los teatros más grandes y espectaculares del mundo. Construido en 1824, después de un incendio que destruyó su anterior encarnación, hoy en día es considerado una obra maestra del diseño neo-clásico.
El edificio en sí es uno de los lugares más emblemáticos de Moscú, un ejemplo impresionante de la arquitectura rusa clásica, que se enfrenta con indiferente orgullo a los muros del Kremlin y a algunos bares y restaurantes al aire libre.
En su interior, las seis filas de asientos que albergan a más de dos mil espectadores están rodeadas de un mundo de arañas de cristal, decoración de estuco dorado, terciopelo rojo y mobiliario suntuoso.
Aunque sus bailarinas, actores y cantantes de ópera recorren el mundo brindando fastuosos espectáculos, no hay mejor lugar para admirarlos que en el propio Teatro Bolshoi de Moscú.
A los verdaderos amantes de la ópera y el ballet les recomendamos hacer algunas investigaciones antes de elegir el espectáculo al que desean asistir, porque la calidad puede variar, mientras que para el resto de los turistas, la impresionante belleza del entorno, la idiosincrasia del teatro ruso y el ambiente histórico serán más que suficiente para garantizar una velada inolvidable.
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