Hay que reconocer que el Metro de Moscú es uno de los mejores del mundo: elegante e impresionante en comparación con los algo sucios de Londres y Nueva York, y lleno de pasión y carácter si lo comparas con los de estilo esterilizado del Lejano Oriente.
Muchas de las estaciones del metro de Moscú son verdaderas obras maestras de la arquitectura, ornamentadas con esculturas, relieves y mosaicos que exponen los beneficios de una sana vida comunista (por lo que espera ver una buena dosis de soldados, obreros, conductores de tractores, artistas y deportistas).
Quizás uno de los mejores atributos es que el metro de Moscú no sólo luce bien, sino que además funciona de manera eficiente. Además, los precios son muy razonables (con 60 rublos adquieres un boleto válido para 5 viajes por toda la ciudad), y los trenes pasan con mucha frecuencia y muy rápido.
Un par de consejos: asegúrate de poner correctamente tu boleto en la entrada y recogerlo antes de intentar pasar, porque sino la barrera puede golpearte duramente. Del mismo modo, cuidado con las puertas de los trenes. Olvídate del cierre lento y las débiles puertas del metro de Londres; las puertas del metro de Moscú son rápidas y operan con la eficiencia de una guillotina.
Por supuesto, moverte en el metro de Moscú puede resultar difícil si no estás familiarizado con los caracteres y el idioma ruso. Sin embargo, la mejor opción es llevar un mapa del metro de Moscú con traducciones de las líneas y estaciones.
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