Nombrada en honor a su fundador, el gran empresario y mecenas moscovita Pavel Tretiakov, la Galería Tretiakov es un museo espectacular y un destino imprescindible, tanto para los amantes de la cultura rusa como para todos los visitantes de Moscú.
Para la mayoría de los occidentales, el arte ruso era algo así como un libro cerrado, hasta la llegada del siglo XX y la aparición de gigantes como Kandinsky, Chagall y Malevich. Y es en el Tretiakov donde encontrarás la oportunidad de descubrir la rica tradición de la que estos grandes artistas surgieron al escenario mundial.
Conocida popularmente como la Tretiakov “vieja” (para diferenciarla del anexo de al lado), la galería cuenta con 62 habitaciones y 100.000 obras que trazan la evolución de la pintura rusa desde el siglo X hasta finales del siglo XIX.
Igualmente interesante es el anexo más moderno, la Casa de los Artistas en Krimskii Val, que alberga la colección de arte del siglo XX. Aunque está un poco alejada del centro, bien vale la pena el esfuerzo para disfrutar de la excelente colección de arte moderno temprano con un toque de “realismo socialista”.
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