| |
Uno de los más imponentes y polémicos edificios de Rusia es, sin duda, la Catedral de Cristo el Salvador, que posee una historia breve y turbulenta. Diseñada por el gran arquitecto de San Petersburgo, Konstantin Ton - que también era responsable del Gran Palacio del Kremlin y la Armería - la catedral fue construida, para lograr un efecto máximo, en un terraplén a pocos minutos a pie del Kremlin.
Aunque el bello monumento fue encargado después de la derrota de Napoleón, las obras de construcción comenzaron recién en 1839. La enorme - y muy costosa - catedral fue consagrada finalmente en 1883, cuando sus grandes cúpulas de cobre dominaron el horizonte de Moscú. Sin embargo, y por razones bastante obvias, fue señalada por el gobierno soviético para ser destruida y, en 1931, voló en pedazos para dar paso al proyectado Palacio de los Soviets, que nunca se construyó.
Después de la caída de la URSS, el ambicioso alcalde de Moscú, Yuri Luzhkov, se unió a la Iglesia Ortodoxa para resucitar la catedral, inspirada en diseños originales de Ton y terminada en el año 2000.
Hoy en día, los visitantes sólo pueden ver la catedral tomando parte en un tour organizado, siendo uno de los aspectos más destacados la vista panorámica desde el mirador a 40 metros de altura.
|
|